Djenevah y Jossie acaban en la sala de cine. Parece un hemiciclo en plan anfiteatro, con butacas, gradas y al fondo una pantalla del tamaño de la pared, pero hay unas cortinas teatrales para taparla.
Cuando entran Jossie maniobra en la mesa de mezclas que hay al lado de la pantalla a un lado del escenario, antes de sentarse.
Se sientan en unas butacas en mitad de la sala.
«¿Cómo es que llegó a convertirse en la dueña de HFG?» -se interesa Djenevah-
«Pues nada, Moura empezó dando clases en centros cívicos culturales, y asesorando a las personas que conocía que estaban con sus lados creativos vocacionales. Pero no quería dedicarse a la industria que había estudiado. Al menos no en el sentido impuesto por el sistema y sus leyes del estado en ése ámbito. Damie y ella cada vez daban más clases, podían pedir más y con algunas ayudas del gobierno, subvenciones y la declaración y con algún otro préstamo y ahorrando mucho, pudieron montar la empresa tal cual, con una sede física ya. Y así iban, entre trabajando en otro trabajos para otros, digamos trabajos normales, y los eventos, las ayudas, y las clases. Pero siempre fue algo secundario. Moura lo hacía para ayudar a Damie, Damie siempre creyó en ella , en Moura y sus capacidades, y siempre pensó que tenía que ser algo más en esta vida que de un trabajo normal. Moura también lo hacía para ayudarme a mí, que me gustaban demasiadas cosas y no conseguía aterrizar correctamente ninguna de las cosas que estudiaba, y a algunas personas más, para hacer realidad sus sueños, ya sabes. Ella no era consciente de la influencia que tenía su inteligencia emocional y moral sobre el resto».
Las imágenes que se ven en ese momento sobre la pantalla son de Moura García con sus hijos pero sin sonido.
«Ella creía que no hacía nada por nosotros, o no lo suficiente como hubiese querido, pero lo cierto es que nos ayudó mucho. Le gustaba, la tranquilidad de la vida. Y nada, un buen día, sencillamente les tocó la lotería -Djenevah desvía la mirada de la pantalla y la mira a ella- Sí, en serio. Tampoco fue algo exagerado pero decidieron hacer realidad todas las cosas que tenían en su imaginación. Moura lo hizo por comodidad supongo, por seguir con sus amigas, por hacerlas caso.
Las dos habían cogido antes las bebidas que tenían en la sauna, se las trajeron con ellas, y beben ahora mientras ven a Moura jugando con sus hijos, casi siempre con Damie.
«Entonces salieron de Madrid, y se expandieron todo lo que quisieron» -dice Djenevah.
Así estuvieron en silencio viendo las imágenes hasta que Susan vino a por ellas para cenar. Una vez más, nadie habla en la cena, están todos absortos en sus propias ideas. Pero ésta vez Ged y Jossie están con gestos cariñosos y de complicidad de una forma muy tierna, muy terrenal y un poco más efusivos.
Sin embargo se nota la diferencia con Marcus y Damie, se dan pocas muestras de amor, pero aunque también se les ve su complicidad y sus implicación, son menos pegajosos, más elegantes, más maduros pero ambas parejas parecen ser las adecuadas cada una para la suya, eso es lo que nota Djenevah en la cena, y se empezaba a notar porqué de alguna forma esas tres mujeres eran amigahermanas.
Y en esas cosas está pensando mientras vuelven todos al despacho y se colocan igual que las otras veces. Esta vez Moura García está hablando prácticamente ronca y en susuros. Físicamente está visiblemente deteriorada, pero tiene la mirada, los ojos, con ánimo, con ganas. E intenta sonreír siempre que puede.
«Djenev»- dice Moura y a ésta en la sala le da un vuelco el corazón, y la mira como si la estuviera hablando directamente a ella en persona- «ahora voy contigo, siento no haber estado ahí, lo intenté en más de una ocasión que sé que no recuerdas porque eras muy pequeña. Tuve que irme, tuve que alejarme de vosotras, en parte para seguir con mi camino, y por esa parte fue culpa mía y la otra parte de la culpa la tuvo tu madre» -continúa Moura en el vídeo.
Djenevah está mirando atentamente, con la respiración nerviosa, por un momento baja la mirada, preguntándose qué pasaría entre Moura y Diane, y porqué nadie la habló nunca de esta persona, mira a su alrededor, y ve que algunas personas la están mirando, se pone roja de vergüenza y por ser en ese momento el foco de atención.
» He seguido tus pasos, me he informado sobre ti, todo lo que he podido, todo lo que me han dejado. Te pido por, favor que pases este verano en la casa familiar, ahora no me queda de otra, ya estoy preparada para que me conozcas por eso te he dejado unas cartas especiales»- sigue Moura.
Algunos de los hijos la están mirando, algunos intimidados, otros solo intrigados. Damie no está mirando a la pantalla, tiene la cabeza ladeada, escuchando como si tuviera su mente en lo que tiene detrás, a quien tiene detrás. Justo a Djenevah.
«Siento que te abrume el hecho de que a partir de ahora todo lo que Hybrid Films Group gane es parte para tí- Parte es tuya, si, ésos beneficios serán tuyos para siempre porque todos vais a sacar adelante y vais a hacer muy próspera esta iniciativa. Chicos, sed buenos con ella, así que hacer el favor de darle una oportunidad»- la mirada de Moura García da un barrido horizontal y de alguna forma todos los hijos se sienten aludidos- «Porque confiáis en mí tanto como yo en vosotros. Djeneve» -Moura vuelve a colocar la mirada como al principio del video, Djenevah siente como si la estuviera mirando directamente a los ojos, como si Moura escudriñara su alma- «Ahm, la casa LInz, osea, ésta casa, te la dejo a tí Djenev, este complejo y también te lego a tí Viñas Valley» – vuelve a mirar a toda la sala mientras continúa- «Por supuesto cualquiera de vosotros puede negarse a cumplir todo esto, pero chicos, son mis últimas voluntades. Djenevah, te quiero mi pequeña, desde el día en que naciste, quiero que eso lo recuerdes siempre».
Djenevah se ha quedado pasmada, y pestañea varias veces cuando dice la ultima frase, está entre aterrorizada con los ojos desorbitados pero con el cuerpo hecho un ovillo, y una angustia en el pecho dificil de explicar, le da pena que esa persona esté fallecida ya, le hubiera gustado conocerla, y preguntarla tantas cosas, tiene los ojos llorosos.
«A Jossie» -Moura sonríe y Jossie también aunque con lágrimas – «Y la he dicho todo lo que le tenia que decir. Damie» – a Moura le cambia el tono y el timbre de voz, está visiblemente afectada- «Te adoro, muchísimo, eres la mejor persona que he conocido en toda mi vida. Eres la mitad de mi cerebro, la mitad de mi personalidad»
Jossie ya está sollozando, los hijos han bajado la mirada, y están todos con los ojos llorosos, todo el mundo, incluso a Damie se le están cayendo las lágrimas por las mejillas.
«Y mis hijos, todo y cada uno de vosotros, incluida tú Djenev, sois la mitad de mi corazón. Toda mi familia y mis amigos son la mitad de mi alma. Os quiero, con locura» -Sonríe, con lágrimas saliendosela de los ojos y con el nudo en la garganta, que se la escucha, se la ve la dificultad para hablar- «Siento, muchísimo, no haberos podido dar más tiempo» -termina Moura García.
Todos se quedan en el sitio, y es como si de la sala se hubiera ido una presencia, se nota el ambiente diferente. Entonces algunos de los hermanos abre las carpetas, se ponen a mirar por encima sin mucha curiosidad. Djenevah no puede apartar la vista de la pantalla.
«Espera, espera, la ha dejado a Djenevah, 23.000 euros?» -dice Okenve ligeramente curioso
«A nadie le ha dejado tanta pasta» -dice Salomé como dándole un recargo emocional más alto a Djenevah
«Y, y, ¿la colección de la biblioteca? ¿porqué se lo ha dejado a ella?» – con cierta inquina dice Shanahan Lee.
Algunos empiezan a hablar entre ellos, sin querer exasperandose por todos los cambios que van viendo en general de las carpetas, hablando de más datos pero atropelladamente, sin entender porque su madre realizó esos cambios, pero sin querer van subiendo el volúmen.
Entre mirando los papeles indignados, se apiñan, unos para preguntar, otros para protestar, otros quejándose, otros intentando contestar, otros intentando mediar y calmar. Pero el ambiente en cuestión de minutos se va sulfurando.
Djenevah está metida en sí misma entre mirando al suelo y queriendo mirarles disculpándose con la mirada, convencida de que todo ese jolgorio es por su culpa.
A un ligero movimiento de Damie con la mano, que no llega ni a dar un golpe en la mesa, y a una voz de ella, que ni siquiera llega ni a gritar, sin perder la compostura…
Todo el mundo se calla, y se quedan quietos, con una sola mirada de disconformidad de Damie todos abandonan automáticamente esa postura interna de confrontación, ella es la única persona que consigue imponerse.
Todos los hijos ponen cara de pedir disculpas ante Damie.
Okenve, Shanahan Lee y Denzel miran a Djenevah casi con odio, como con rencor, como si la detestaran y se van indignados.
Susan, Akane y Salomé la miran serias y preocupadas, pero sin maldad, visiblemente extrañadas y se van también detrás de los anteriores.
Akele y Jhalid también la miran a Djenevah con seriedad pero también con curiosidad, se van un poco más despacio.
Djenevah por dentro está atacada de los nervios, mira a Jossie que va a ir con ella, que se acerca a ella pero Djenevah sale casi corriendo de ahí. Jossie va a ir tras ella pero Damie la detiene con cariño, y con la mirada la hace saber que es mejor que la deje un rato a solas.

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