
Son las doce. Hace poco eran las once, pero las agujas se han desplazado por la superficie del reloj sin que te dieses cuenta.
Las once, como tu pasado, ya son historia.
Son las doce. Dentro de poco será la una, pero las agujas se han detenido antes de proseguir su danza invisible.
La una, como tu futuro, es un misterio.
Son las doce. Las doce de un día cualquiera. Las doce que pronto no serán. Las doce que cuando se vayan no volverán.
Las doce, como tu presente, son un regalo. Aprovéchalas.
Deja un comentario