Cortos de Tinta: Okporo Uzo (III)

Okporo Uzo Cinco.

 

La luz que sale de la mano de Ayira se apaga, se queda todo en total oscuridad, y se acercan instintivamente más la una a la otra, a la vez que pegan un grito corto.

 

ELAH

(Quejándose porque no hay luz, en bajito) ¡Ayira!

AYIRA

Lo siento, ha sido sin querer, creo que necesitaba descansar un poco (hace otra vez el gesto con la mano y sale otra vez el haz de luz pero un poco más débil que antes) Es que esto duele ¿Sabes maja?

ELAH

A ver… ¿Y el tipo?

A Ayira no le da tiempo a ir moviendo la luz por el entorno, ya que en ese momento en un lugar en el que no llega bien la luz, el ente agrede a Elah dándola un zarpazo en la cara con sus garras.

Instintivamente Elah le empuja, Elah prueba varias combinaciones de gestos con la mano rápidas mientras el ente se ríe de ellas, y sigue acercándose y ellas caminando rápido en dirección contraria, estando ellas espalda con espalda.

ELAH

No funciona nada.

Ayira de imprevisto recuerda que tiene el mejunje, y se lo lanza al ente, que ya está demasiado cerca de Elah, el mejunje aturde un poco al ente.

Elah se pone como puede a pelear contra el ente. De forma orgánica cierra su mano derecha en un puño y cuando lo abre el ente sale despedido hacia atrás.

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Las dos chicas salen caminando deprisa intentando ver con la poquita luz que queda, están casi corriendo en dirección contraria de donde está el ente.

ELAH

Tengo una idea, Ayira, apaga. Y a mí señal.

AYIRA

¿Cómo que a tu señal? No sabemos cómo salir de aquí, y no tenemos forma de derrotarle, y si quito la luz no vamos a ver nada.

El ente las alcanza, a Elah, que es la que va detrás, y ésta una vez más se aleja un poco de su hermana y se pone a pelear contra él.

ELAH

Ayira, ahora no.

AYIRA

Vale, (lo dice rapidísimo sin apenas respirar) sólo quiero que sepas que te quiero, que eres lo mejor que me ha pasado nunca, que me lo he pasado muy bien y he aprendido mucho.

ELAH

¡Ayira!

La luz se apaga, Elah se zafa, el ente está un poco descolocado, Ayira va corriendo a juntarse con su hermana.

Sólo se escuchan las respiraciones, y al ente moviéndose, acercándose despacio.

Pasados unos segundos así Ayira enciende la luz, el ente se echa para atrás y se cubre para no cegarse más, Elah le da una patada haciendo que el ente se clave sus propias garras en la cara y en el pecho con un sonido atronador.

Ayira, utiliza su habilidad para no ser vista físicamente, y vuelve a hacer que no haya luz, se coloca cerca del ente que está demasiado distraído sufriendo y quitándose sus propias garras del cuerpo.

Ayira se hace visible físicamente aunque no se sabe porque no hay luz, pone su mano en la cara del ente y alumbra con toda la intensidad que puede.

Haciendo que al ente le explote la cabeza de una forma extraña y que el resto de su cuerpo empiece a arder.

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Las dos hermanas salen corriendo, cuando empiezan a escuchar, como si estuvieran bajo el agua, una voz. La voz de Daren.

Extrañadas aún, sienten como un golpe seco en el estómago y en la nuca a la vez.

Gritan y se agachan del dolor, y cuándo abren de nuevo los ojos están en la terraza de su casa principal.

Ahi están Daren, su madre y su tía cogidos de la mano.

Al verlas, la tía y la madre van hacia ellas y las abrazan.

JELANI

¿Estáis bien?

AYIRA

(Costándole hablar) Define bien.

Se acomodan las dos hermanas con ayuda de su madre y su tía.

ELAH

No sé qué habéis hecho, pero gracias. (Suspira mirando a Daren) Justo a tiempo.

DAREN

Invocaros, ya pensábamos que no lo íbamos a conseguir.

MARJANI

Nos ha costado dos días traeros de vuelta.

Las dos hermanas se miran asombradas por ésa información.

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